
Cómo limpiar el microondas y el horno paso a paso
El microondas y el horno son dos de los electrodomésticos que más se ensucian y menos se limpian. Cada vez que calientas o cocinas, pequeñas salpicaduras de comida y grasa quedan en las paredes, y con el calor se van endureciendo capa sobre capa hasta formar costras difíciles de quitar. Además de la mala imagen, esos restos quemados generan olores y humo cada vez que enciendes el equipo. La buena noticia es que no necesitas frotar durante horas: con vapor para el microondas y desengrasante para el horno, la suciedad se ablanda y sale con mucho menos esfuerzo.
En esta guía te explicamos cómo limpiar el microondas y el horno paso a paso, usando el calor y los productos correctos a tu favor. Verás que el truco no es la fuerza, sino dejar que el vapor y el desengrasante hagan el trabajo pesado por ti.
¿Cada cuánto conviene limpiarlos?
Lo ideal es pasar un paño al microondas cada pocos días o apenas veas una salpicadura grande, y hacer una limpieza a fondo del horno cada vez que notes restos quemados o al menos una vez al mes si lo usas seguido. La regla de oro es limpiar apenas el equipo se enfríe: la grasa tibia se remueve fácil, mientras que la grasa fría y endurecida cuesta muchísimo más.
Lo que necesitas
- Desengrasante
- Esponja (no metálica) y paños de microfibra
- Un recipiente apto para microondas
- Agua
- Guantes de trabajo
Paso a paso
1. Microondas: genera vapor
Pon un recipiente apto para microondas con agua y caliéntalo de 3 a 5 minutos. El vapor que se genera se condensa en las paredes y ablanda la suciedad pegada, de modo que se despega casi sola. Puedes agregar unas rodajas de limón al agua para dejar un aroma fresco.
2. Microondas: limpia
Con cuidado de no quemarte, retira el recipiente y pasa un paño húmedo o una esponja por las paredes, el techo y el plato giratorio: los restos saldrán con facilidad gracias al vapor. Nunca uses esponjas metálicas, que rayan el interior. Termina con un paño seco.
3. Horno: aplica desengrasante
Con el horno frío, cubre las paredes internas y la rejilla con desengrasante y deja actuar el tiempo que indique la etiqueta. Este reposo es lo que permite que el producto penetre y rompa la grasa quemada, ahorrándote la mayor parte del esfuerzo de frotado.
4. Horno: frota y enjuaga
Frota con una esponja no metálica hasta desprender los restos y luego retira todo con un paño húmedo, enjuagando varias veces hasta que no queden residuos de producto ni olor. Es importante eliminar bien el desengrasante para que no despida humo ni sabores la próxima vez que cocines.
Errores comunes que debes evitar
- Limpiar con el equipo caliente: te puedes quemar y la grasa no siempre se remueve mejor.
- Usar esponjas o utensilios metálicos: rayan el interior del microondas y del horno.
- No ventilar mientras usas desengrasante: sus vapores pueden ser fuertes en un espacio cerrado.
- Dejar residuos de producto: generan humo y malos olores al encender el equipo.
- Rociar desengrasante sobre resistencias o el magnetrón: aplícalo solo en las paredes y rejillas.
Cómo mantenerlos limpios más tiempo
- Tapa los alimentos en el microondas para evitar salpicaduras.
- Limpia los derrames apenas el equipo se enfríe, sin dejar que se acumulen.
- Usa una bandeja o papel apto para horno debajo de lo que cocinas para atrapar goteos.
- Ventila la cocina mientras cocinas para reducir la grasa que se deposita.
Productos recomendados
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